
Solo seguir cantando
"Solo espero que la muerte me encuentre vivo". Una de las frases más significativas en el legado de un ícono de la cultura del rock nacional, que nos hará pensar que la muerte jamás lo alcanzará. Por Mónica D'Assisi Regina - Periodista
Carlos Alberto "indio" Solari, líder de la inolvidable banda "Los redonditos de ricota", falleció el viernes 5 de junio, a los 77 años, tras luchar diez años con un Parkinson que lo alejó de los escenarios pero nunca de sus seguidores.
La noticia fue impactante tanto para su público como para los medios de comunicación que debieron darla a conocer, ya que si bien era esperable dado su padecimiento, nadie imaginó que sería de forma tan inmediata.

Apenas se conocieron los hechos, muchos de sus fans se acercaron a su domicilio de Parque Leloir para homenajearlo, por lo que su familia decidió organizar una despedida popular donde "todas y todos" pudieran acercarse a darles su último adiós a un artista que trascendió más allá de su música.
Su mística y la poesía plasmada en cada una de sus letras penetró el corazón y el pensamiento de millones, si, millones de argentinos que vivieron un fin de semana de sentimientos encontrados, donde la mitad de sus almas estaban inundadas por lágrimas de tristeza y la otra mitad no podía dejar de cantar con emoción y agradecimiento las canciones que cambiaron sus vidas.
La familia del "indio" solicitó a través de una carta y gestiones de diputados, la posibilidad de realizar el velatorio en el Congreso Nacional, como histórica y tradicionalmente se hace con los referentes de nuestra cultura, pero como el cantante había expresado su ideología política totalmente contraria al gobierno libertario, éste negó toda posibilidad de concretar la realización, al igual que el jefe de gobierno Jorge Macri, quienes presentaron como excusas que las condiciones de seguridad no estaban dadas.
Esta actitud de negación por parte de ambas administraciones gubernamentales generó la bronca de quienes esperaban conocer el lugar de su última "misa" (así llaman los ricoteros a sus encuentros masivos") y se expresaron por diferentes medios en contra de la gestión oficial que ya está extremadamente degradada por la mala administración económica , la quita de derechos ciudadanos y la violación de la Constitución Nacional.
A pesar del intento por parte del oficialismo de frenar una movilización masiva, no logró su objetivo ya que el gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof se comunicó con la familia del cantante y puso a disposición varios lugares, en los que después de varias reuniones y análisis en cuanto a la seguridad decidieron realizarlo en un Polideportivo de la localidad de Avellaneda donde todas las condiciones estaban dadas.

El velatorio comenzó a las 11 hs del día sábado y no tenía fecha ni horario de finalización ya que la propia familia de ídolo expresó su deseo de "que todas y todos los que quieran despedirse del "indio" puedan hacerlo"
En medio de un operativo exitoso, donde la seguridad estuvo a cargo de voluntarios y bomberos que contenían a todos aquellos que se descompensaban, pasaron aproximadamente un millón de personas tan solo en un día bajo un clima hostíl de lluvia permanente donde por momentos se hizo intensa.
Ocho km de fila, horas y horas de espera, familias completas y varias generaciones esperando poder acercarse a la capilla ardiente. No se registró ningún incidente y los propios manifestantes se cuidaban y mantenían una conducta propia de los sentimientos que los llevaron hasta allí.
Si bien se da por descontado que hubo presencia policial, no se vio ningún uniformado que pueda generar el malestar del público que, en la ciudad de Buenos Aires vive reprimido por la fuerza local y federal.

Comenzando por la última banda liderada por el "indio" "Los fundamentalistas del aire acondicionado", pasando por Lali Espósito, Los Tipitos, Ricardo Mollo, Abel Pintos, Fito Páez y varios artistas más rindieron homenaje el fin de semana en sus shows, donde hicieron sentir la presencia del cantante.

Las frases citadas que marcaron la vida de muchos (o casi todos) los que se acercaron a darle el último adiós a Carlos Alberto, son una señal de que la poesía hecha música por el artista, dejan en claro que la frase del comienzo de ésta nota solo nos deja un mensaje : la muerte jamás lo alcanzará porque el "indio" , además de ser una leyenda permanecerá eternamente vivo en la cultura nacional.